Fortuluz Blog
España bate récord histórico de energía hidroeléctrica almacenada en sus embalses
España alcanza en febrero el mayor nivel de energía hidroeléctrica almacenada en embalses de toda su historia para estas fechas, según los últimos datos del Boletín Hidrológico. Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas han disparado las reservas hídricas, situando al sistema eléctrico en una posición estratégica de cara a la generación renovable.
La energía potencial acumulada en los embalses españoles supera los 16.000 GWh, lo que representa más del 70 % de la capacidad total instalada. Se trata de una cifra récord para esta época del año y muy superior a la media histórica de febrero.
Reservas hidroeléctricas en máximos históricos
El volumen de agua almacenada no solo destaca por su nivel absoluto, sino también por la comparación interanual. Actualmente, la energía disponible en los embalses es más de un 100 % superior a la registrada en el mismo periodo del año pasado y supera ampliamente la media de la última década.
Este incremento histórico de las reservas hidroeléctricas en España refuerza el papel de la energía hidráulica como sistema de almacenamiento natural y como tecnología clave para respaldar la generación eólica y solar.
El impacto de las lluvias en la generación eléctrica
Las precipitaciones intensas y persistentes han sido determinantes para alcanzar este récord. Gracias a este aporte extraordinario de agua, las centrales hidroeléctricas cuentan con mayor capacidad de producción para las próximas semanas.
Un nivel elevado de agua embalsada puede traducirse en:
- Mayor generación de energía renovable.
- Reducción de la dependencia de combustibles fósiles.
- Posible presión a la baja en los precios del mercado mayorista eléctrico.
- Mayor estabilidad para el sistema eléctrico nacional.
Energía hidroeléctrica: clave para la transición energética
La energía hidráulica es una de las fuentes renovables más consolidadas en España. Además de generar electricidad limpia, los embalses actúan como grandes sistemas de almacenamiento energético, fundamentales para equilibrar la red en momentos de alta demanda o baja producción solar y eólica.
Con estos niveles récord de energía almacenada, España refuerza su posición en la transición energética y mejora su capacidad para cumplir los objetivos climáticos marcados para 2030.

